jueves, julio 14, 2011

La escalera

En cuanto llegamos a la casa hace 3 años, en Mayo de 2008, la casa presentaba algunos desafíos.
Un tema a encarar eran las alfombras, todos los cuartos y el piso de arriba, incluyendo la escalera.
No es que se viera tan mal cuando llegamos salvo por la alfombra quemada.


Hace casi 2 años, la pintura de la escalera blanca pero de pared estaba que no daba para más con el manoseo y los pies (todas cosas razonables para una escalera) así que Marina se puso a despintarla. El trabajo resultó demasiado arduo. Las 5 capas de distintas pinturas (dos de pared, blanca y gris) varias de esmalte: verde, marrón y otro gris), eran mucho para cualquier método: Cepillo, removedor de pintura, pistola de calor... lo que removía una capa, era inocuo para la siguiente, así que la bendita escalera estuvo por mucho tiempo a medio despintar.

En febrero de este año pintamos el living y... si, las paredes alrededor de la escalera. Marina había sacado la bendita alfombra a un peldaño y la cosa no pintaba de maravillas, pero el peldaño de pino macizo parecía rescatable, así que para pintar sacamos la alfombra del resto. esto fue lo que encontramos:
Detalle de los escalones originales del descanso

Irrecuperable. Entonces apareció en Sodimac algo impensado: Maderas nativas de Raulí y Roble en 2" de espesor a precio competitivo y con promoción del Santander para compras en cuotas sin interés... Listo, decidido, compramos 7 listones de 2"x5" y 4 de2"x6" todos de 2.4m de largo.
A partir de ese momento también armé la carpintería completando herramientas: cepillo eléctrico y nueva lijadora orbital (la vieja lijadora china palmó), prensas de 60cm y pié para taladro (para poder entarugar y unir bien derecho). El resto de las herramientas ya las teníamos...

Ojo detalle a la der. las prensas en un peldaño encolado
Después de mucho cepillar, lijar, entarugar, encolar empezaron los resultados: Escalones en madera maciza en Raulí de 2" de espesor, un lujo.
 Con los escalones fabricados y barnizados con Lasur, quedaba la estructura metálica. Como no podemos desarmar toda la escalera ya que el único escalador de verdad es Joaco y somos nosotros dos, los viejitos, los que dormimos arriba, lo hice por partes. Primero la mitad inferior, que es la más compleja: tiene descansos, requería romper paredes, más recovecos de metal y paredes ocultas... un laburo chino.
Pintado de estructura en blanco sobre la pared y
en negro todo lo que va despegado


Finalmente, me puse el disfraz de albañil/pintor, sacándome el de carpintero y logramos completar la primera parte de la faena.

Habrá más cuando complete los cinco escalones sencillo que quedan. No vayan a creer que es menos laburo... sacar los benditos escalones actuales requiere formón y martillo para despejar las tuercas con que están fijados, sacar por la fuerza los escalones, cortar los pernos, mucha amoladora... también para alisar las ménsulas y seguir con la pintura de herrería... ya llegarán fines de semana de laborterapia para seguir.
Detalle de fijación de los escalones antiguos

Sección terminada completa


Más cerca 
Desde arriba mostrando lo que falta

Acercamiento a los descansos

4 comentarios:

Thomas Armstrong dijo...

Te felicito por una buena idea y una buena ejecución.

Familia Parraud dijo...

Gracias Thomas... hay varios fines de semana completos ahí! y un pedazo de dedo reclamado como tributo por la lijadora de banda también!

casachica dijo...

Parraud! Lo admiro! Yo no cambio ni una lamparita! Tengo que hacer unos arreglos en Timor y construir una especie de baulera... cuanto me cobras?

Familia Parraud dijo...

a ver... pasaje, salidas a bucear, pretame la camioneta para jeepearla un rato y el pancho y la coca... eso por la mano de obra! en timor la corriente es 220? para las tools vió?